Lesiones en la boca que no desaparecen, manchas persistentes en la lengua o las mucosas y úlceras que permanecen durante varias semanas son algunas de las señales que pueden indicar la presencia de cáncer de cabeza y cuello, una enfermedad cuya detección temprana mejora considerablemente las posibilidades de tratamiento.
Con motivo del Día Mundial del Cáncer de Cabeza y Cuello, especialistas recordaron que uno de los principales problemas es que, en sus primeras etapas, este tipo de cáncer puede desarrollarse sin síntomas evidentes o presentar molestias que suelen confundirse con padecimientos menores, lo que retrasa el diagnóstico.
Entre los signos que requieren valoración médica destacan las lesiones en la boca que no cicatrizan después de dos o tres semanas, manchas blancas, rojas o marrones persistentes en la cavidad oral, así como úlceras que no desaparecen. Ante cualquiera de estas manifestaciones, se recomienda acudir con un médico u odontólogo para una evaluación.
El cáncer de cabeza y cuello comprende tumores que afectan el labio, la boca, la garganta y la laringe, entre otras estructuras. Aunque tradicionalmente se ha relacionado con el tabaquismo y el consumo excesivo de alcohol, en los últimos años ha aumentado la incidencia de casos vinculados con el virus del papiloma humano (VPH), particularmente entre personas más jóvenes.
Especialistas explican que esta enfermedad puede prevenirse en gran medida mediante la eliminación de factores de riesgo, una adecuada higiene bucal, controles odontológicos periódicos y la atención inmediata de cualquier lesión persistente en la cavidad oral.
La conmemoración del 27 de julio busca crear conciencia sobre la importancia de reconocer los síntomas de manera temprana, ya que un diagnóstico oportuno permite ofrecer tratamientos más efectivos y mejorar el pronóstico de los pacientes.

