Lo que comenzó como una línea de muñecas en 2001 terminó convirtiéndose en uno de los símbolos más representativos de la cultura pop dosmilera. Este año, las Bratz cumplen 25 años y su influencia sigue más viva que nunca.

Yasmin, Cloe, Sasha y Jade marcaron una ruptura dentro de la industria del juguete gracias a una imagen audaz que apostaba por el maquillaje intenso, la moda urbana y una personalidad mucho más desenfadada. En plena era donde predominaban los estereotipos clásicos de belleza, las Bratz ofrecieron una alternativa cargada de actitud y estilo.
Con plataformas, prendas brillantes y looks inspirados en las tendencias callejeras de principios de los 2000, las muñecas conectaron rápidamente con millones de jóvenes alrededor del mundo. Su impacto trascendió los juguetes: aparecieron en películas, videojuegos, música y, sobre todo, en la estética de toda una generación.
Hoy, en medio del resurgimiento de la moda Y2K, las Bratz encontraron una nueva vida en redes sociales como TikTok, donde tutoriales de maquillaje, outfits inspirados en sus personajes y referencias nostálgicas acumulan millones de visualizaciones.
A dos décadas y media de su lanzamiento, las Bratz siguen siendo sinónimo de libertad estética, diversión y nostalgia. Y sí: los labios brillantes con glitter ya pueden considerarse oficialmente vintage.