Venecia.- Veinticinco años después de llegar juntos al Festival Internacional de Cine de Venecia con “Y tu mamá también”, Gael García Bernal y Diego Luna volvieron a La Mostra para presentar un nuevo proyecto, aunque esta vez desde una faceta distinta de su relación profesional.
García Bernal regresó al festival como director de “Hombre al agua”, una de sus películas más personales, mientras que Luna participó como productor ejecutivo. El reencuentro estuvo acompañado por Ricky Martin y otros integrantes del equipo, en una presentación que terminó entre aplausos, abrazos y muestras de afecto.

Para Gael, regresar a Venecia junto a Luna tuvo un significado especial. Recordó que aquella primera visita, hace un cuarto de siglo, coincidió con una película que les hizo pensar que podían convertir su pasión por el cine en una profesión.
Desde entonces, ambos han construido carreras internacionales y una amistad que se ha mantenido a lo largo de los años.
“El cine nos dio familia, amigos y mucha libertad”, recordó García Bernal, aunque también destacó la responsabilidad que implica utilizar ese espacio para defender los derechos conquistados y mantener abiertas las conversaciones sobre aquello que aún falta por resolver.
“Hombre al agua” representa además un proyecto íntimo para el actor y director. La historia comenzó a tomar forma hace ocho años, poco después de que se convirtiera en padre.
A partir de esa experiencia, Gael comenzó a cuestionarse sus propios miedos y las dificultades de traer un hijo al mundo. De esas reflexiones surgió una película que explora la paternidad y la masculinidad, pero también temas como la separación, el poder, la corrupción y la política latinoamericana.
A pesar de la carga temática, García Bernal insistió en que su propuesta es, ante todo, una comedia.
El proyecto también significó el regreso de Ricky Martin a una experiencia que, según confesó, despertó nuevamente su entusiasmo por la actuación. El cantante aceptó la invitación de Gael después de leer el guion y posteriormente decidió involucrarse en la producción.
Martin destacó el respeto y admiración que siente por el mexicano y aseguró que volvería a trabajar con él cuando fuera necesario.
La presentación concluyó con un momento especialmente emotivo. Gael dedicó la película a distintos lugares vinculados con la historia y sus afectos, entre ellos Yucatán, Cuba, Brasil, México y Puerto Rico.
Finalmente, dedicó la cinta a su padre, quien murió mientras el cineasta trabajaba en el proyecto. Con la voz entrecortada, García Bernal pronunció la dedicatoria y cerró una noche que comenzó como una celebración cinematográfica y terminó como un homenaje profundamente personal.