Jorge Kahwagi Macari falleció este miércoles 30 de septiembre a los 58 años. La noticia no vino de un comunicado familiar, sino de dos mensajes públicos: el de su amigo Roberto Palazuelos —“El Diamante Negro”— y el del senador Manuel Velasco, quien recordó que coincidieron como diputados federales en la LIX Legislatura.
Hasta el cierre de esta nota no hay parte médico oficial. Palazuelos confirmó a la revista Quién y el periodista Gustavo Adolfo Infante reportó en Sale el Sol que la causa habría sido un derrame cerebral.
La familia no ha difundido información oficial ni detalles del funeral.Nacido el 28 de mayo de 1968 en la Ciudad de México, hijo de Jorge Kahwagi Gastine, empresario libanés y presidente de Grupo Crónica, fallecido en marzo de este año a los 85 años, y de Sonja Macari.
Su trayectoria fue inclasificable. Abogado por la UNAM y administrador por la Ibero, accionista del corporativo periodístico, se hizo político con el Verde Ecologista: diputado federal de 2003 a 2006, coordinador de bancada. En 2004 pidió licencia para entrar a Big Brother VIP —quedó en tercer lugar— en un hecho que entonces desató polémica en San Lázaro. D
espués migró a Nueva Alianza, donde fue secretario general y presidente entre 2007 y 2011.En paralelo construyó una carrera en el boxeo profesional. Debutó en 2001, fue campeón mexicano de peso crucero en 2002 y sumó títulos latino e internacional del CMB y OMB.
Oficialmente cerró invicto: 12 peleas, 12 nocauts, la última en 2015 en Cebú, Filipinas, contra Ramón Olivas Echeverría, que terminó en 40 segundos. Cuatro de sus rivales fueron investigados por el FBI por presuntos pagos para perder, señalamientos que persiguieron su récord.
Alejado de reflectores en los últimos años, en 2019 sobrevivió a una úlcera gástrica perforada. Sus excentricidades —el camello en casa, la alberca en la recámara, los implantes de iris para cambiar sus ojos de café a azul— lo mantuvieron en la prensa de espectáculos.
Lo despiden con el lenguaje de dos mundos que habitó: el ring y la curul. Mauricio Sulaimán, presidente del CMB, escribió: “Amaba el boxeo”.

