La serie presume ser un éxito de Netflix y apostó por locaciones poblanas
La serie “Mal de Amores” ya presume ser uno de los proyectos de ficción nacional con mayor expectativa para los próximos meses, no solo por su propuesta narrativa, sino por la elección de locaciones que fortalecen su identidad visual. La producción fue grabada en distintos puntos del estado de Puebla, con especial énfasis en el municipio de Atlixco.

De acuerdo con información del proyecto, Atlixco fue seleccionado por sus características arquitectónicas, su entorno natural y su capacidad para aportar atmósferas visuales que dialogan con el desarrollo de la historia. Entre los espacios utilizados destaca la Hacienda San Mateo, inmueble de valor histórico que se integra como un escenario clave dentro de la serie, aportando presencia escénica y contexto simbólico a la narrativa.
“Mal de Amores” aborda conflictos emocionales y relaciones humanas desde una perspectiva contemporánea, con un formato que permite un desarrollo amplio de personajes y situaciones. El proyecto cuenta con la participación de actores con trayectoria reconocida en la televisión y el cine mexicano, lo que ha generado conversación y expectativa desde el anuncio oficial de la producción.
La realización de esta serie refuerza la proyección de Atlixco y de Puebla como destinos viables para la industria audiovisual, al ofrecer locaciones con identidad, versatilidad y valor narrativo. En ese sentido, “Mal de Amores” se suma a otras producciones que han encontrado en el estado un escenario funcional y atractivo para la ficción.
Con estreno previsto en los próximos meses, la serie no solo busca captar la atención del público por su historia, sino también por la manera en que los paisajes poblanos se integran al relato como parte esencial de su construcción visual.
















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