Sacerdote muere aplastado por una cruz en plena misa en Ecuador

La repentina caída de un gran crucifijo sobre la cabeza de un sacerdote, que murió a consecuencia del golpe sufrido en plena misa, ha puesto de luto a la comunidad católica de Guayaquil, en Ecuador.

El incidente ocurrió en la iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en el centro de la ciudad ecuatoriana, donde el sábado el sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari, de 53 años, celebraba la misa ordinaria.

Sánchez Molinari se encontraba en el altar dirigiendo la liturgia cuando, de forma inesperada, el gran crucifijo de madera se desprendió y cayó directamente sobre él, sin que pudiera advertirlo.

El sacerdote cayó al suelo de inmediato, ante la incredulidad de los asistentes y de quienes seguían la transmisión en directo por redes sociales.

La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el sábado por la noche el fallecimiento: “Agradecemos todos los mensajes de condolencias desde diferentes partes del mundo y, especialmente, sus oraciones por el eterno descanso del alma del P. Patricio Sánchez”.

El cardenal Luis Cabrera, arzobispo de Guayaquil, ofreció una misa el domingo en la misma parroquia donde ocurrió el accidente, en memoria del sacerdote. Hasta el momento no se ha informado qué pudo haber causado el desprendimiento del crucifijo.

“¡Llamen a una ambulancia! ¡Padre, padre!”

Poco antes del accidente, el sacerdote había pronunciado su sermón, en el que pidió a sus feligreses reflexionar sobre el tiempo que le dedican a Dios en su día a día.

“Queridos hermanos, un día todos los que estamos aquí también vamos a morir”, dijo desde el púlpito. “Y a veces el tiempo que hemos utilizado en cosas, que no tienen tanto sentido, no es como el tiempo que utilizamos en Dios. En ese tiempo que damos de calidad a Dios, a nuestros hermanos, al esposo, la esposa, a los hijos, a la familia. Ese tiempo es el mejor gastado”, añadió.

Luego de terminar la homilía, regresó al altar y dio paso a las súplicas de la misa, pero fue en ese momento cuando ocurrió el accidente, dos minutos después.

“¡Padre, padre!”, gritó una mujer que asistía cerca del altar. “¡Llamen a una ambulancia! ¡Padre, padre!”.

Medios locales mostraron este lunes imágenes de los trabajos de recolocación de la imagen de Cristo en la cruz en la iglesia.

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