Colombia enfrenta una emergencia de gran magnitud tras el terremoto de 7.4 registrado este lunes 10 de agosto, que hasta el momento deja 132 personas muertas y más de 570 heridas, según un balance preliminar de Asocapitales.
El sismo ocurrió a las 07:34 horas locales y tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó, a una profundidad de alrededor de 103 kilómetros. El movimiento fue percibido en amplias zonas del territorio colombiano y provocó daños en edificios, viviendas y hospitales.
Pereira es hasta ahora la ciudad con mayor número de víctimas, con 60 fallecidos reportados. El alcalde Mauricio Salazar decretó un toque de queda nocturno para reducir el riesgo de saqueos y proteger los comercios de las zonas consideradas prioritarias.
La situación hospitalaria también se complicó. En Cali, cuatro centros médicos de gran tamaño tuvieron que ser evacuados debido a daños estructurales. Entre los inmuebles afectados se encuentra el Hospital Universitario del Valle Evaristo García, donde una de sus alas sufrió un derrumbe parcial.
El personal médico habilitó carpas en los jardines del hospital para continuar con la atención mientras se realizan las evaluaciones de seguridad correspondientes.
Además, se reportaron daños en la Clínica Nuestra Cali, la Clínica Dessa y la Clínica Colombia. Las autoridades sanitarias ordenaron suspender o reprogramar temporalmente cirugías, consultas externas y atenciones que no fueran consideradas de extrema urgencia.
La medida busca liberar espacios y recursos para responder a la emergencia y atender a las personas lesionadas por el terremoto.
Mientras continúan los trabajos de rescate y evaluación de daños, las autoridades colombianas mantienen actualizado el balance de víctimas, que podría aumentar conforme avancen las labores de búsqueda y se revisen las zonas afectadas.














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