La grabación de comerciales para redes sociales dentro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación terminó con la renuncia de dos funcionarias judiciales y la apertura de una investigación interna por posible uso indebido de recursos públicos.
El caso salió a la luz luego de que la periodista Laura Brugés difundiera videos en TikTok donde una trabajadora judicial promocionaba botanas de una marca perteneciente a Sigma Foods dentro de instalaciones oficiales de la SCJN.
Tras la polémica, el ministro Irving Espinosa Betanzo, titular de la ponencia donde laboraban las involucradas, ordenó revisar el caso y las empleadas presentaron su renuncia con efectos inmediatos.
Una de las señaladas fue identificada como Jaqueline Sánchez Lagunes, integrante de carrera judicial y ex Oficial Judicial C en un juzgado penal de la Ciudad de México. La segunda funcionaria no ha sido identificada públicamente.
La Suprema Corte emitió un posicionamiento en el que rechazó categóricamente el uso de sus instalaciones para fines comerciales o personales.
“El uso de espacios institucionales para actividades ajenas a las funciones oficiales requiere autorización expresa”, indicó el organismo.
Además, el Alto Tribunal informó que se revisará si durante la producción de los videos hubo utilización indebida de tiempo laboral, mobiliario o recursos institucionales.
Las ahora ex funcionarias ocupaban plazas de “profesionales operativas”, con ingresos brutos superiores a 44 mil pesos mensuales.
El caso generó críticas en redes sociales sobre el uso de espacios públicos para contenidos comerciales y abrió nuevamente el debate sobre la conducta ética de servidores públicos en plataformas digitales.














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