La administración encabezada por José Chedraui confirmó que el relleno sanitario absorberá residuos de San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Amozoc, Cuautlancingo, Huejotzingo, Coronango y Santa Clara Ocoyucan.
La crisis por el manejo de residuos en el relleno sanitario de Puebla llevó al Gobierno Municipal a implementar medidas emergentes para evitar una contingencia sanitaria en la zona metropolitana. En medio de la clausura parcial y temporal impuesta por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), el Ayuntamiento anunció que el sitio comenzará a recibir de manera escalonada la basura de distintos municipios cercanos.
La administración encabezada por José Chedraui Budib confirmó que el relleno sanitario absorberá residuos provenientes de San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Amozoc, Cuautlancingo, Huejotzingo, Coronango y Santa Clara Ocoyucan. El ingreso de unidades recolectoras será controlado mediante una calendarización estricta, con el objetivo de no afectar la operación diaria de la capital poblana.
Sin embargo, la medida se implementa en un contexto de creciente presión ambiental y social, luego de que la PROFEPA ordenara una clausura parcial del inmueble tras detectar irregularidades en el manejo de lixiviados, líquidos altamente contaminantes generados por la descomposición de residuos sólidos.
Las autoridades municipales reconocieron que el tratamiento de estos líquidos representa actualmente uno de los principales desafíos técnicos del relleno sanitario, especialmente ante el incremento en la cantidad de basura que deberá procesarse en las próximas semanas.
La clausura federal ocurre después de meses de denuncias realizadas por habitantes de Santo Tomás Chautla y colectivos ambientalistas, quienes documentaron escurrimientos de lixiviados hacia barrancas y cuerpos de agua conectados con el río Atoyac y el lago de Valsequillo. Incluso, acusaron presuntos intentos de ocultar los derrames mediante remoción de tierra y vegetación en canales cercanos.
Ante este panorama, el Ayuntamiento de Puebla informó que reforzó las labores de contención y manejo de residuos líquidos en coordinación con la empresa concesionaria RESA. Asimismo, advirtió que la continuidad del esquema metropolitano dependerá de que se logre un control efectivo de los lixiviados y del cumplimiento de las normas ambientales establecidas por las autoridades federales.
El gobierno municipal sostuvo que la prioridad es garantizar la continuidad del servicio de recolección y disposición final de residuos sin poner en riesgo la salud pública ni el medio ambiente.













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